"MU INTRINSICO TO, MUCHA CARGA SENSUAL" Soy adicta a las críticas. A las puntuaciones. A las escaleras de valores. Me gusta que me clasifiquen, que me analicen y me resuman en una palabra. A veces hasta me gusta que me suspendan, siempre y cuando, después me reconstruyan.
Un 3, un 7 o un 9. Que me lo escriban en rojo y remarcado con un círculo.Otras veces lo hago yo. Aunque antes de un número, prefiero usar una metáfora. Me gusta mirarles a los ojos mientras lo digo y ver cómo les sienta.
Noches románticas jugando al solitario. Dialogando con el sueño de Georges Melies. Gritando afónica que ya no puedo más. Qué me voy. Que mi lugar está allá arriba. Y me falta una escalera. Las burbujas de mi red bull me inventan alas de insomnio. Y ahora estoy un poco más cerca d ti. El viento hace resbalar mis lágrimas por la piel, el silencio me invade, y despacio las burbujas cierran la ventana, me arropan en la cama, y apagan la luz.
LEER, interpretar un texto, descifrar un signo, o una percepción. Fijar la mirada a un objetivo, esperando entender. La energía concentrada en una sola letra, que cuanto más la miras más rápido pierde su forma. Toda la energía evocada, de pronto se para. La mirada se pierde, y la letra también. Y no entiendes nada. Y te pican los ojos. Y te vas a dormir.
El vuelo confiado me ha traído al País de los espejos. Lejos, muy lejos. Kafka quiso darme razón, Kafka quiso darme un nombre. Pero aunque nunca llegue a medir más que una canica, pero aunque no tenga la suficiente fuerza como para agarrar un matamoscas. Yo puedo matarte. Y resucitaré para vengar mi muerte. Infectaré tus venas de cólera, fiebre amarilla, malaria, salmonelosis y fiebre tifoidea. ¿Yo mosca asesina? Sólo después de ti y los microorganismos patógenos, soy el ser vivo que causa más muertes.