Jun 19 2009

Imagínate un tetris en 3D,
un desierto de cubos desencajados,
de huecos entre torres,
cinco plantas más ático.

Ahora supongamos que es de noche
y date cuenta, es otra ciencia,
la grisología de la oscuridad
habla sola y no miente.

Nace la intuición espía
de contemplar la geometría,
el flujo de la bombilla,
cuando sale y se agarra
al muro contrario
de un solo brazo.

No hay sólo uno, ahora cuatro.
Hombres al límite vestidos de blanco.