Y llegó el séptimo día, conciencia en mano.
Perdí mis llaves, la cartera y el Pilot negro.
Y hoy lo encuentro todo.
Y hoy no se en que día estamos.
Y aún no me creo nada de lo que pasó.
Bocetos de un hombre tímido en motocicleta.
Encima de la cama, intacta.
Hace siete días que no duermo en ella.
Las llaves, la cartera, el Pilot, no me sirven para nada.
Ya no me acuerdo de lo que quería decir.
En los bolsillos. Tengo la mala sensación de dejarme algo.
Qué decir, mejor me callo.