El hijo de Charles De Gaulle trabajó como actor principal en Macbeth. Por suerte el director no lo sabía, se trataba de un engendro francés del mayo del 68, que apostó por el muchacho por su creatividad, su ligereza y sensibilidad por el arte. La compañía se fue a Praga, en su primera representación 200 platos fueron lanzados al suelo produciendo un estrepitoso ruido y un 50% de aplausos por parte de los estudiantes praguenses, el otro 50% eran partidarios del sistema comunista totalitario del momento, que entendían que un plato roto era símbolo revolucionario contra el estado. La Primavera en Praga fue muy fría. Como la mujer que repartía papeletas antitaurinas en medio de la plaza. Dejé mi firma, y mientras me iba, me di cuenta de que la mujer no había dejado de mirar mi chupa de cuero. Las ideologías no entienden de sentido del humor. Me parecen gentes muy aburridas.
October 23rd, 2009 at 12:47 am
Extravagancia es una tipa divertida. A lo mejor a Ideologia y Racionalismo se les deberia hacer entender de una vez por todas que aunque su madre, la gran diva Moral, no se lo haya dicho nunca, Vida al final es madre fértil además de cariñosa, atenta y generosa, puesto que se juntó con Amor en uno de esos escarceos con su amiga Lujuria, la cual, llevo oyendo de hace tiempo se entiende con alguien llamado Vício, a su vez, hermano de Moral. Lo que no llego a entender es cómo Extravagancia, que corre desnuda por las calles de Praga y las óperas de París, Berlín y Beijing, nunca se encontró con Cariño, el cual al fin y al cabo es hermano de Amor y Lujuria, y son dados a los espectáculos teatrales, circenses y de variedades.
Preguntémonos, porqué el pequeño De Gaulle tuvo que transfigurarse en un asesino sin escrúpulos en un mundo donde los musos y las musas són al fin y al cabo dulces con cristales dentro.